Alternativas a la cárcel en las adicciones

Actualizado: jul 16

Una carcel cuesta de 30-50mil dolares al ano por prisionero y genera danos mentales a estos. Cualquier tratamiento basado en evidencia va a costar mucho menos y generar mas beneficios.

Portugal es una de las naciones que ha implantado una de las políticas de salud publica de reducion de danos en Europa. Contrario a lo que se dice en medios de comunucacion: Portugal no ha legalizado las sustancias controladas, sino que no encarcelan al enfermo (“decriminalization”). El de-criminalizar es un anglicismo derivado de “decriminalize” y no es sinónimo de legalizar ni de despenalizar. No encarcelan a los usuarios de sustancias sino a los grandes traficantes (especificando la cantidad precisa maxima de cada sustancia que poseen para ser tratados como criminales). Los usuarios en con pocas cantidades de drogas (miden exactamente los limites de cada sustancia) se tratan como una ofensa administrativa y no criminal. Sin embargo ese concepto "decriminaliza" da un mensage no muy claro a la comunidad confundiendose con legalizar y les causo problemas con los medios de comunicacion y su publicidad; distorcionandolo. Es preferible usar terminos de salud tal como evaluacion profecional y referido; "SBIRT" (ya sea a terapia o a justicia en caso de traficantes).


En Portugal el consumo de drogas sigue siendo ilegal, dañino e indeseado y no debe percibirse simplemente como la elección privada de un individuo, ya que trae consecuencias sociales. La política portuguesa no se trata de dar luz verde al consumo de drogas, sino de reducir el daño, detener el castigo sin sentido y lograr un mejor control sobre el problema de uso y enfermadas relacionado a las sustancias. El no encarcelar por poseer pocas cantidades de sustancias controladas de las adicciones, va a reducir los daños solo si va acompañada de una evaluación profesional de las personas que las poseen y si se educan para contribuir a disuadirles del uso o a aceptar tratamiento de ser necesario.


Portugal tiene programas de prevención y educación a poblaciones vulnerables; tratamiento científico a los enfermos; reducción de daños y programas para reintegrar a las personas rehabilitadas de adicciones a la sociedad. La gente joven es “bombardeada” con información sobre los resultados negativos del consumo de drogas en escuelas, clínicas de salud, centros deportivos y recreativos y eventos culturales populares. Los programas de tratamiento (llamados TAIPAS) proporcionan atención integral en diferentes etapas y niveles de tratamiento. TAIPAS cuenta con tres equipos interdisciplinarios de psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales, y ofrece consulta, tratamiento, psicoterapia y metadona. Al rehabilitarse el gobierno paga uno a dos años a las industrias unas becas para que los empleen y les facilita acceso a vivienda subsidiada.


El ministerio de salud (no el de justicia) creo unas Comisiones para la Disuasión del Abuso de Drogas compuesta por tres personas nominadas por los Ministerios de Salud y Justicia. El miembro designado por el Ministerio de Justicia tiene que ser un experto legal, los otros dos suelen ser un profesional de la salud y trabajador social y cuentan con el apoyo de un equipo de psicólogos, sociólogos, y trabajadores sociales. Cuando se detiene a los consumidores de drogas, la policía anota sus datos, confisca la droga, y libera a la persona sujeta al requisito de asistir a una Comisión de Disuasión.


Si una persona que cometio una falta de poseer sustancias no asiste a la Comisión de Disuasión, una sanción administrativa puede aplicarse en su ausencia, como una multa, la revocación de una licencia de conducir o una licencia para portar armas de fuego. El incumplimiento de una sanción administrativa constituye delito penal por desobediencia y puede ser remitido a un tribunal. No se supone que una reunión con una Comisión de Disuasión conlleve el mismo trauma como un juicio judicial y busca evitar causar estigma social a los participantes. En efecto, los usuarios de sustancias entrevistados para estudios realizados en Portugal describieron tener mucho menos miedo de aparecer ante una comisión de lo que habían sido cuando comparecieron ante el tribunal bajo el antiguo sistema.


En EUA existen las cortes para justicia rehabilitativas ("Drug Courts") que ayudan en la retencion de pacientes en tratamiento el tiempo necesario para beneficiarles del mismo.

Referencia: Drug Policy in Portugal; The benefits of Decriminalization of Drug Use; Lessons for Drug Policy Series June 2011.




25 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo